Si algo
caracteriza a la a la Sociedad de la Información y en particular, a las TIC, es
el cambio dinámico de todos sus componentes, casi podría hablarse de una
volatilidad de ellos. Esta característica sin duda se debe a los valores de
innovación científica y tecnológica. La innovación es un proceso continuo o
evolutivo y en ocasiones discreto o disruptivo que genera mejoras en los
sistemas. Es decir, en base a la experiencia y el conocimiento acumulado se
pueden hacer mejoras y cambios a los sistemas, evolucionando estos a parámetros
de mayor rapidez, menores costos, mayores coberturas, mayor productividad y en
general mejoras evolutivas de sus características y aplicaciones. También se
observan saltos tecnológicos disruptivos que cambian totalmente las formas de
realizar, entender y ver los procesos.
La Innovación como
Línea de Investigación
La
innovación requiere de conocimiento para cambiar las formas de ver, pensar y hacer.
La permanencia, la mejora y el éxito de las empresas y las organizaciones está
basado sin duda en la competitividad y ésta en la capacidad de innovar y poner
en práctica dichas innovaciones.